Cuando las capacidades se aprovechan, los logros se reconocen y los equipos fluyen en esfuerzos con sentido, el valor se multiplica.

Entonces, el disfrute, la motivación y la alegría emergen con tanta fuerza que las personas disfrutan empezar el día en la organización.

Nos falta gente para poder hacer todo lo que nos piden
Con estas herramientas no se puede trabajar
Las definiciones no están claras
No tenemos objetivos claros
No saben lo que quieren
Nos cambian las prioridades todo el tiempo
Hago todo lo que me piden pero nunca están conformes
Los equipos son lentos
Nos proponen desafíos imposibles
Hacemos cosas que no tienen sentido
Nos hacen laburar al pedo
Nuestras reuniones no son productivas
A nadie le importa lo que hago
Hay personas que solo ponen palos en la rueda
Siempre surgen imprevistos
Solo les importa ahorrar costos
Les pido las cosas pero no las entienden o no las hacen
Hacen las cosas mal
No sé por qué no lo hacen si no es tan difícil
No cumplen los compromisos
No me dan visibilidad
El equipo carece de las capacidades que necesitamos
Las personas están desmotivadas
Se pelean entre equipos en lugar de trabajar colaborativamente
Si digo lo que pienso va a ser peor
No sé qué rol tengo en este proyecto
Nunca me preguntan cómo estoy o qué pienso
Acá no se reconoce el esfuerzo, solo los errores
Siempre se deciden las cosas sin consultarnos
Esto ya lo propusimos antes y no nos escucharon
Nos piden que seamos creativos pero no nos dan espacio para fallar
No sabemos para qué hacemos lo que hacemos
No sé cómo crecer profesionalmente en este equipo
Me cuesta pedir ayuda porque parece que tengo que saber todo